Retomando las recomendaciones del Doctor Goñi, él considera que existen cinco tipos de padres: proteccionistas, desertores, permisivos, autoritarios y los padres con autoridad.
Los padres proteccionistas, no educan ni corrigen a sus hijos, porque no son capaces de ver lo que les conviene (se confunden entre protegerlos y sobre protegerlos). Los padres desertores, renuncian a educar a sus hijos, porque la labor les parece simplemente muy complicada. Los padres permisivos, consideran que si “limitan” a sus hijos, los pueden traumatizar o esclavizar. Los autoritarios, saben doblegar las conductas, pero consiguen ser obedecidos a través de la imposición, y no del convencimiento. Por último, los padres con autoridad, reconocen que hacerse obedecer es una labor de amor, de servicio, para hacer crecer a sus hijos.